La suspensión, la gestión del motor, los frenos y los neumáticos, y el Control Dinámico de Estabilidad conforman un todo diseñado con la máxima precisión para lograr un único objetivo: mantener el BMW Z4 firme en su trayectoria, incluso en las situaciones más exigentes. Los airbags situados a la altura de la cabeza y el tórax se encuentran estratégicamente posicionados en los asientos y, en caso necesario, se inflan en fracción de segundos para proteger a los ocupantes del vehículo cuando no se ha podido evitar una colisión. Además, las estriberas laterales especialmente rígidas distribuyen eficazmente la energía en caso de colisión lateral.
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